Explora París

¡Deja de soñar y viaja a París!

Un día como hoy, concedes una tregua a la larga jornada rutinaria en el lugar de tu oficina o de tu casa, observando al fondo los edificios del frente a través de los ventanales de tu piso. Detienes por un momento los sorbos calientes de tu café edulcorado y remembras aquel viaje soñado a Francia que, por diferentes momentos estresantes y por cuenta del anhelo de hacer una pausa en tu apretada agenda de trabajo, has querido realizar. Sin perjuicio de escabullir las obligaciones y compromisos por más de un fin de semana, te sirve como salida a un leve descanso de tres días merecidos para relajarte y disfrutar una experiencia diferente. Indagando ahora en tu computador, te topas con el blog de este escrito y te atrapa el interés cuando lees lo que estás necesitando: ¿que hacer en Paris y cómo aprovecharla al máximo? Sin duda este es el mejor café que has tomado en mucho tiempo.

Francia

Este país es uno de los más famosos de Europa y del mundo, no solo por su relevancia turística y cultural, sino porque es una nación que ha dado numerosos aportes a la humanidad.

De hecho, su larga cronología no es precisamente ajena a las plumas de los historiadores ni a las críticas de los estadistas y politólogos.

En efecto, ha estado presente en prácticamente todos los acontecimientos trascendentales del progreso mundial, desde su consecución como pueblo galo durante la Edad de Hierro, su paso como fracción del Imperio Romano, luego por su vanagloriosa época monárquica absolutista, pasando por su gran periodo de revoluciones burguesas que marcarían la pauta de nuevas ideas políticas sobre los derechos del hombre, hasta su pesadumbre en la participación de las guerras mundiales y su aporte en la reconstrucción continental de la postguerra junto con la fundación de la Comunidad Económica Europea.

Como podrás ver, este país está lleno de memorias en cada rincón de su tierra que representan un hito en el desarrollo histórico y no justamente te perderías de pisar alguno de esos lugares tan pronto como aterrices en alguna de sus ciudades, así que ya sin empezar, la travesía al país más visitado del mundo, consecuentemente, merece la pena.

Por lo demás, debes saber por conocimiento general que Francia es un estado con 643.801 kilómetros cuadrados de área total, que a julio del año 2017 contaba con 62,8 millones de habitantes y que su división política está conformada por 22 regiones metropolitanas, 5 departamentos de ultramar (La Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, Reunión y Mayotte) y varios territorios asociados como la Polinesia Francesa o Nueva Caledonia entre otros.

París

Si con todo lo anterior, el país no te ha cautivado hasta el momento o tienes poca certidumbre que te motive a explorarlo, mantente en sosiego al comprar los tiquetes cuando descubras el embrujo romántico, misterioso, provocativo y afectuoso de su capital, la bellamente iluminada ciudad de París. Y es que definitivamente no podrás escapar de sus calles adornadas por farolas tenues y transeúntes ensimismados en sus pensamientos absortos (seguramente como los tendrás al caminar por sus grandes avenidas), ni de su magia cultural artística, literaria y arquitectónica, única en el mundo occidental.

Disfruta París

Visitar París es trasladarte a otro mundo, pero el mundo que nos gusta y nos hace sentir vivos, alegres, nos hace admirar el entorno con fascinación…

Día 1

los lugares comunes y la esplendorosa arquitectura

 

Para empezar tu recorrido, no sin antes haber aterrizado en alguno de los grandiosos aeropuertos de la ciudad y de haberte instalado en tu sitio de reposo, lo primero que hay que ver en París es la Torre Eiffel. Ella se acomoda entre el Campo de Marte y el Río Sena. El rascacielos, con sus 300 metros de altura, invita a que asciendas a los miradores para escabullirte entre las nubes que te dan la bienvenida a la ciudad.

Luego, te diriges hacia el norte por la Avenue d’léna, allí, te vas a topar con el Arco del Triunfo, considerado el símbolo más patriótico de Francia. De inmediato, sigues una larga senda por la Avenida de los Campos Elíseos hasta llegar a los jardines del mismo nombre y si gustas, desciendes unos pocos pasos para visitar el Gran Palacio de París.

Por la misma ruta, con el Rio Sena a tu lado derecho hacia el sureste, te vas a sumergir en los apacibles jardines de las Tullerías y en el último extremo del camino podrás admirar la majestuosa y señorial Pirámide de cristal del Museo del Louvre, donde es posible que recuerdes la palpitante escena final de la película «El Código da Vinci». Muy cerca de allí, en las islas del afluente, es preciso deleitarte con la Catedral de Notre Dame.

Finalmente, saliendo del centro turístico, a varias calles hacia el suroeste, se encuentra el Palacio de Versalles. No obstante, si te apetece algo no tan lejano, pero sí una zona tenebrosa y fantasiosa, marcha hacia Las Catacumbas de París.

Día 2

la vida bohemia de los artistas

 

No importa si se trata de música, pintura o de literatura, la ciudad siempre ha sido epicentro del arte y la cultura. Varios lugares fueron el escenario donde confluían pintores, poetas, dramaturgos, filósofos, escritores, compositores y un largo etcétera. Por un lado, puedes visitar la casa donde residía Víctor Hugo en el barrio Le Marais, o donde vivieron los grandes maestros Pablo Picasso, Vincent Van Gogh y Amadeo Modigliani en la zona de Montmartre y por el otro lado, los lugares que frecuentaban para pasar los días. Así pues, si tienes la fortuna, pásate por los hoteles Beat Hotel, L’Hôtel (donde falleció Oscar Wilde) o el Hôtel Luxembourg Parc; por los cafés emblemáticos como el Les Deux Magots, el Café de Flore, el Café Delmas, el Café des Phares o el L’Autre Café; seguido de las brasseries (restaurantes) Le Select, La Coupoley y la Closerie des Lilas y finalmente, por la librería Ulysses y la predilecta de los novelistas: la Shakespeare & Company.

Desde otro punto de vista, dispones de decenas de museos que albergan los cuadros más famosos del mundo. En virtud de ello, no puedes fallar en visitar el Louvre especialmente; sin embargo, hay otras opciones como el Orsay, el Beaubourg y el Rodin que son igualmente importantes.

Día 3

La ciudad alterna

 

Por último, tienes más de 1000 sitios diferentes a lo habitual por visitar dependendiendo de tus preferencias personales. Por ejemplo, si eres adepto/a a los negocios y al modernismo, saluda al distrito financiero de La Défense, o si vibras con la naturaleza es preciso que, aparte de los ya conocidos, camines por los innumerables parques y jardines metropolitanos como el Jardín de Luxemburgo, el Jardín Botánico y el Bosque de Bolonia.

Como ves, la ciudad ofrece gran variedad de lugares para viajeros como tú, así que si no sabías que hacer en Paris, ya no es excusa porque ahora cuentas con una buena referencia. ¡Termina el café y anímate!

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Descubre y disfruta Europa, con los artículos de este blog aclaras tus dudas antes de viajar.

 

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